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CÁNCER
Índice
Introducción – 3
¿Cómo se produce? – 3
Factores de Riesgo – 3
Tabaquismo - 3
Alcohol – 4
Alimentación – 4
Sobrepeso y Obesidad - 5
Medidas Preventivas – 5
Carotenoides, Resveratrol, Quercetina – 5
Indol 3 carbinol y sulforafano, Isotiocianatos, curcumina, te verde, Omega 3 - 6
Isoflavonas , Fibra, Ejercicio y Actividad Física, Restricción Calórica – 7
PREVENCIÓN DEL CÁNCER
Introducción
Cáncer es un término que se usa para enfermedades en las que células anormales se dividen sin control y pueden invadir otros tejidos. Las células cancerosas pueden diseminarse a otras partes del cuerpo por el sistema sanguíneo y por el sistema linfático.
El cáncer no es solo una enfermedad sino muchas enfermedades. Hay más de 100 diferentes tipos de cáncer. La mayoría de los cánceres toman el nombre del órgano o de las células en donde empiezan ; por ejemplo, el cáncer que empieza en el colon se llama cáncer de colon, etc.
En 2008, más de 1 millón de personas en Estados Unidos y 10 millones de personas en el mundo fueron diagnosticadas con cáncer, una enfermedad que se cree comúnmente, que puede ser prevenible. Hay cifras que indican que 24 millones de personas en el mundo padecen esta enfermedad y que anualmente alrededor de 6 millones de personas mueren por ella. Se estima que aproximadamente uno de dos hombres latinos y una de tres mujeres latinas serán diagnosticados con cáncer durante el transcurso de su vida. Entre el 2000 y el 2050, el número de nuevos diagnósticos de cáncer anuales se espera que se dupliquen, con el incremento en el costo de tratamientos de más de 80 mil millones de dólares.
El cáncer es la segunda causa principal de muerte en la comunidad latina y en los adolescentes y adultos jóvenes. Es la causa más común de muerte relacionada con enfermedades en las mujeres y le sigue sólo a enfermedades cardiacas en los hombres. Para el 2020, la población mundial se estima en 7.54 billones, de todos estos, aproximadamente 15 millones de nuevos casos de cáncer serán diagnosticados y 12 millones de pacientes de cáncer morirán.
¿Cómo se produce?
Únicamente del 5 al 10% de los casos pueden ser atribuidos a los defectos genéticos, mientras que los restantes 90-95% tienen sus raíces en el medioambiente y estilo de vida. Los factores del estilo de vida incluyen: tabaquism
o, dieta (comidas fritas, carne roja), alcohol, exposición al sol, contaminantes del medio ambiente, infecciones, estrés, obesidad y actividad física deficiente.
La evidencia indica que todas las muertes relacionadas con el cáncer, casi el 25 al 30% se deben al tabaquismo, 30 al 35% están relacionados a la dieta, 15 al 20% se deben a infecciones y el porcentaje restante se deben a los otros factores relacionados anteriormente.
Por lo tanto, la prevención de cáncer requiere el cese del tabaquismo, incremento en la ingestión de frutas y vegetales, uso moderado de alcohol, restricción calórica, incremento en la actividad física, evitar la exposición al sol, disminución del consumo de carne, uso de granos enteros, uso de vacunas y revisiones periódicas.
FACTORES DE RIESGO
Tabaquismo
Incrementa el riesgo de desarrollar al menos 14 tipos de cáncer. Adicionalmente, se le atribuye entre el 25 y 30% de todas las muertes de cáncer y el 87% de las muertes del cáncer pulmonar. El tabaquismo contiene por lo menos 50 carcinógenos. Entre todas las naciones consideradas en total, la prevalencia del tabaquismo ha ido declinando lentamente, sin embrago, en los países en desarrollo donde el 85% de la población mundial reside, la prevalencia del tabaquismo está incrementándose. Se calcula que en 2010, que las naciones en desarrollo consumieron 71% del tabaco mundial.
Cómo contribuye el tabaquismo al desarrollo del cáncer no se ha entendido a totalidad. Se sabe que le tabaquismo altera la señalización celular. Hay una relación entre el tabaquismo y la inflamación sistémica.
Alcohol
El consumo crónico de alcohol es un factor de riesgo para el cáncer del tracto digestivo y respiratorio superior, incluyendo el cáncer de la cavidad oral, faringe, laringe y esófago, así como cáncer de hígado, páncreas, boca y mama. De hecho, hay estudios que demuestran un incremento de 7.1% de riesgo relativo para cáncer de mama por cada 10 gramos al día de consumo de alcohol, y cuando se consumen entre 50 y 70 gr de alcohol al día, se relaciona con cáncer para hígado y colorrectal.
El etanol del alcohol, cuando es metabolizado, genera acetaldehído y radicales libres. Estos radicales libres se asocian a la carcinogénesis al unirse al DNA y las proteínas, que destruye el folato y resulta en hiperproliferación secundaria. También afecta al citocromo p-450, un cambio en metabolismo en la distribución de carcinógenos en asociación con el tabaquismo y la dieta, deficiencias nutricionales: folato, fosfato de piridoxina, zinc, selenio y alteraciones en el sistema inmunológico.
Alimentación
En 1981, Doll y Peto, estimaron que aproximadamente 30 a 35% de las muertes por cáncer en Estados Unidos estaban ligados a la dieta. Cómo se relaciona la dieta a las muertes por cáncer, varía en gran medida, dependiendo del tipo de cáncer. Por ejemplo, en el cáncer colorrectal, el 70% se atribuye a la dieta.
No se sabe a ciencia cierta cómo la dieta contribuye al cáncer: La mayoría de los carcinógenos que se ingieren, como nitratos, nitrosaminas, pesticidas y dioxinas, provienen de la comida o de los aditivos para la comida o de la preparación de esta.
El consumo constante de la carne roja es un factor de riesgo para muchos tipos de cáncer, especialmente para los del tracto gastrointestinal, pero también colorrectal, prostático, vejiga, de mama, gástrico, pancreáticoy oral. Muchos de los carcinógenos activan las vías de inflamación.
Una alimentación basada en frutas y vegetales, legumbres y granos disminuye el riesgo de desarrollar cáncer y fortalecer su sistema inmunológico. Los alimentos derivados de plantas son ricos en vitaminas, minerales y compuestos que combaten el cáncer, tales como antioxidantes y fitonutrientes y la fibra. Además, el consumo de una dieta basada en plantas es también eficaz para prevenir la diabetes, enfermedades cardiacas y metabólicas.
Sobrepeso y Obesidad
La obesidad se ha asociado con un incremento en la mortalidad de cáncer de colon, mama (en mujeres postmenopáusica), endometrio, riñón, esófago, gástrico, páncrea, próstata, vesícula biliar e hígado. La obesidad tiene diferentes mecanismos carcinogénicos: 1) incrementa la expresión de factores angiogénicos, como la leptina, que pudieran contribuir al crecimiento tumoral. 2)estrés doxidativo y daño al DNA. 3)cambios no inflamatorios en la función inmunológica, en los mediadores inflamatorios, hormonas, factores de crecimiento y factores metabólicos de detoxificación. La presencia de obesidad se relaciona con una detección más temprana de cáncer. Se ha vito que las personas que tienen sobrepeso y obesidad tienen un riesgo incrementado (30 y 40%) de cáncer de tiroides en relación cuando se compara contra un peso normal y se encuentra incrementado en casos de cáncer de vejiga.
Estados Emocionales
Muchas de las actividades inmunológicas relevantes al cáncer se sabe que son moduladas por estados psicológicos como la depresión o ansiedad. Muchos estudios han demostrado correlaciones consistente entre estados depresivos, estrés emocional y decrementos en los parámetros celulares inmunológicos como la respesta de células T. Los estados de ansiedad también han sido asociados con alteraciones en la repuesta celular inmunológica y las intervenciones para disminuir la ansiedad han incrementado las respuestas de células T e incrementos en los linfocitos CD3 y CD8.
Se sabe que el estrés suprime la función inmune e incrementa la susceptibilidad a las infecciones y al cáncer. El estrés crónico puede ocasionar alteraciones en la regulación de la función inmune al promocionar respuestas pro inflamatorias, altera la distribución leucocitaria, ocasionando disminución en los leucocitos, incrementa la presencia de glucocorticoides. Todo lo anterior genera inmunosupresión, lo que aumenta la posibilidad de cáncer.
MEDIDAS PREVENTIVAS
Wattenberg en 1966 propuso por primera vez que el consumo regular de ciertos constituyentes en las frutas y vegetales pudiera proveer protección contra el cáncer. En 1997, aproximadamente 30 a 40% de los casos de cáncer pudieron ser provenidos por medios dietéticos.
Varios estudios han demostrado los efectos quimiopreventivos de los componentes activos derivados de frutas y vegetales. Más de 25,000 fitonutrientes han sido identificados que pueden tener efectos contra varios tipos de cáncer. Estos fitonutrientes pueden tener ventajas porque son seguros. Muchos compuestos quimiopreventivos de las frutas y vegetales son los carotenoides, flavonoides, vitaminas, resveratrol, quercetina, silmarina, sulforafeno e indol-3-carbinol que tienen actividad antioxidante, antiinflamatoria, antimutagénica y antiproliferativa.
Carotenoides
Varios carotenoides presentes en frutas y vegetales han tenido actividad antiinflamatoria y anticarcinogénica. El licopeno es uno de los principales carotenoides en la dieta Mediterránea y puede contar como el 50% de los carotenoides en el suero humano.
El licopeno está presente en frutas, incluyendo la sandía, duraznos, uvas y jitomates.
La actividad anticancerígena del licopeno ha sido demostrada en modelos tumorales en vitro y en vivo así como en humanos. El mecanismo propuesto por el efecto anticancerígeno del licopeno incluyen sistemas de detoxificación así como de eliminación de sustancias reactantes con el oxígeno, interferencia con la proliferación celular, inhibición del ciclo celular y de la modulación de las vías de señalización.
Otros carotenoides que tienen actividad anticancerígena es: betacaroteno, alfa caroteno, luteína, zeaxantina, beta-criptoxantina, fucoxantina, astaxantina, capsantina, crocetina y fitoeno.
Resveratrol
Se encuentra en uvas, cacahuates y cerezas. El resveratrol tiene propiedades anticancerígenas contra una gran variedad de tumores, incluyendo los cánceres mieloides y linfoides, mieloma múltiple, cáncer de mama, próstata, estómago, colon y páncreas.
Quercetina
Uno de los flavonoides que se encuentra en la dieta en mayor abundancia se encuentra en múltiples frutas, vegetales y bebidas como té y vino. Se ha demostrado un efecto antitumoral contra el cáncer de pulmón, principalmente contra el carcinoma de células escamosas.
Indol 3 carbinol y sulforafano.
Se encuentra en vegetales como calabazas, brócoli, coles de bruselas, coliflor. Las investigaciones sobre el indole-3-carbinol muestran que este compuesto ayuda a desactivar un potente metabolito del estrógeno (4-hydroxyestrona) que promueve el crecimiento de tumores, sobre todo en las células de los senos, las cuales son especialmente sensibles al estrógeno. Y, por otro lado incrementan el nivel 2-hydroxyestrona, una forma de estrógeno que protege contra el cáncer. El indole-3-carbinol ha mostrado que suprime no solamente el crecimiento de los tumores de seno sino también la metástasis de las células cancerosas (el movimiento de las células cancerosas a otras partes del cuerpo). También se han efectuado investigaciones sobre el indole-3-carbinol (I3C) que contienen tanto el brócoli como los demás miembros de la misma familia (col, col de Bruselas, coliflor) y se ha encontrado que el 13 C es un gran anticancerígeno que impide el desarrollo de ciertos tipos de tumores, como el cáncer de próstata.
Isotiocianatos
Son compuestos que se encuentran naturalmente como conjugados tioglucósidos en vegetales crucíferos (brócoli, calabazas, coliflor, coles de Bruselas). Se ha estudiado extensivamente como un agente quimiopreventivo para varios tipos de cáncer.
Curcumina
Es un componente bioactivo de la turmerica, una especie derivada del rizoma de la planta Curcuma longa. La curcumina ha sido estudiado extensivamente desde las últimas décadas y se sabe que tiene numeorsas actividades biológicas.
Té Verde
Las catequinas, derivadas de la planta Camellia sinensis contiene una serie de polifenoles que actúan como poderosos antioxidantes. Se relaciona con una disminución de riesgo de cáncer de colon, próstata, pulmones, esófago, mama y otros cánceres. Se ha visto que tienen las siguientes características: A) Antioxidantes, B) Inhibición de tumores C) Antiapoptóticas D) Antiangiogénesis E) Antiestrogénicas F) Epigenéticas y otras propiedades potencialmente quimiopreventivas. Otras propiedades son: prevención de enfermedades cardiovasculares, anti inflamatorias, antiartríticas, antibacteriales, antivirales, neuroprotectoras, hipolipemiantes y reductoras de peso.
Ácidos Omega 3
Hay muchos datos experimentales que con los ácidos omega 3 de aceite de pescado, como el ácido docosahexaenoico (DHA) y el ácido eicosapentaenoico (EPA), que muestran que previene la carcinogénesis a través de la alteración de las propiedades de las células cancerosas (proliferación, invasión, metástasis y apoptosis), así como aquellas de la célula huésped (inflamación, respuesta inmune y angiogénesis). Por lo anterior, ha visto que tiene un efecto reductor de riesgo de cáncer de colon, próstata y mama, además de reducir el peso corporal y modular el sistema inmune . También reduce la morbi-mortalidad por eventos cardiovasculares.
Isoflavonas
Las isoflavonas encontradas en los frijoles de soya tienen actividad quimiopreventiva y antiangiogénica. Suprime la carcinogénesis en modelos animales de carcinoma prostático y de mama. La genisteína (una isoflavona de soya) ha demostrado tener actividad antitumoral. Además, se ha mostrado que disminuyen el riesgo de muerte por cáncer de mama, así como su recurrencia con o sin tratamiento hormonal coadyuvante.
Fibra
La fibra dietética puede proteger contra el cáncer de mama a través de la inhibición de la reabsorción intestinal de estrógenos excretados por el sistema biliar y una excreción de estrógenos incrementados. Ambos mecanismos puedes disminuir los estrógenos. Adicionalmente, la fibra dietética pudiera jugar un rol en la modulación de la resistencia a la insulina y en los factores de crecimiento similares a la insulina, que pueden ser asociados con el cáncer de mama. Se ha visto también, una relación inversa entre el consumo de fibra y el cáncer endometrial y el cáncer colorrectal.
Ejercicio/Actividad Física
Hay una extensa evidencia que sugiere que el ejercicio físico regular puede reducir la incidencia de varios tipos de cáncer. Una vida sedentaria ha sido asociada con la mayoría de las enfermedades crónicas. La inactividad física ha sido ligada con un incremento del riesgo de tener cáncer de mama, colon, próstata, páncreas y melanoma.
Se asocial en el cáncer de mama con mayor nivel de concentración en estradiol, más masa grasa y mayores niveles de insulina. La inactividad física también incrementa el riesgo de cáncer de colon (incrementa el tiempo de tránsito intestinal, por lo que incrementa la duración del contacto con carcinógenos potenciales), incremento de los niveles circulatorios de insulina (promoviendo la hipreproliferación de células colónicas), niveles alterados de prostaglandinas, depresión de la inmunidad y la modificación del metabolismo de vías biliares y del ácido. Se ha visto la reducción de una incidencia de 50% del cáncer colorrectal así como en las personas con los niveles más altos de actividad física. También se ha relacionado como un método útil para prevenir la caquexia en pacientes con cáncer.
Restricción Calórica
El ayuno es un tipo de restricción calórica prescrito en la mayoría de las culturas. Uno de los primeros reportes de que puede influir en la incidencia de cáncer, fue publicado en 1940 en la formación de tumores de piel y hepatomas en ratones. La restricción calórica es un modificador mayor en la carcinogénesis experimental y se sabe que disminuye significativamente la incidencia de neoplasias. Se ha descrito que una restricción de 36% en la ingesta calórica dramáticamente disminuye la incidencia de tumores inducidos por la radiación o las leucemias.
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